Yo era un joven recién graduado de Periodismo, en la ciudad de Recife, noreste de la Rep. del Brasil, cuando acompañé las discusiones sobre la idea de fortalecer los Grupos pequeños en aquella región. Hasta entonces, el asunto no parecía ser muy discutido en la iglesia, lo que se intensificó a partir de esa época.
Para el liderazgo encargado de administrar y hacer crecer la filosofía de los Grupos pequeños, el empeño por la tarea estaba caracterizado por un entusiasmo casi juvenil de quien se dedicaba a colocar en la agenda reuniones, encuentros, seminarios. Todo, con el objetivo de hacer que los Grupos pequeños sean conocidos y aceptados. Ese mismo entusiasmo pasó a ser visto en todo el Brasil, así como en los otros países que componen el territorio de la División Sudamericana.
Claro que el modelo ideal de Gp todavía está lejos de ser el correcto, según la necesidad de sus participantes. Muchos, inclusive, confundían los Gps con un programa más de la iglesia, lo que constituye un terrible engaño. Poco a poco, la hermandad y el liderazgo comienzan a entender el verdadero propósito del Gp, que es unir a adoradores y amigos cristianos con el objetivo de adorar a Dios, crear una relación sólida entre los creyentes, esperar la venida de Jesús y prepararse para ese acontecimiento. Sirve para fortalecer espiritual y socialmente los lazos entre los miembros de la iglesia, y también es un valioso instrumento para atraer nuevas personas a Cristo.
Continue leyendo, baje el libro, haga clic aquí.
Seminarios







